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- No es solo que... no nada. - Sam decicio evadir el tema, solo le habia llamado la atencion ese chico, era todo... Natasha decidio no preguntar mas debido a que el chico de hace pocos minutos se acercaba con las pizzas gratis de las chicas, ambas disfrutaron su tarde y despues se dirigieron a su casa.
- ¡Estoy que reviento! - Se quejo Natasha acariciando su estomago. Sam solo nego con la cabeza dibujando una sonrisa.
- Si no te hubieras comido esos ocho pedazos de pizza estoy segura que en este momento no te estuvieras quejando -
- Bueno... no podia desperdiciarla - Dijo encogiendose de hombros. - Pero lo mejor de todo es que tengo un organismo bastante rapido - Agrego rapidamente con una sonrisa de oreja a oreja.
Al final ambas chicas llegaron a la casa de Sam y se despidieron, Sam entro a la casa y vio todo muy calmado, le parecio extraño, no habia luces prendidas el lugar estaba practicamente desierto.
- ¿Papá? - Llamo la chica debido a que encontraba el lugar bastante silencioso, se dirigio al sotano donde supuestamente imaginaba que estaria su padre, talvez se habia quedado dormido, tipico de el cuando encontraba o descubria algo verdaderamente importante y pasaba dia y noche investigando sobre ello, claro... todo ese esfuerzo era relacionado con su trabajo. - ¿Papá estas aqui? - Pregunto abriendo la puerta del sotano, pero en lugar de su padre un silencio aterrador le respondio.
Sigilosamente decidio bajar por las escaleras para asegurarse de que todo estuviera bien, observo el lugar y al parecer todo estaba en orden, o bueno lo que ella podia definir "orden" porque libros, lapices entre otras cosas se encontraban esparcidas sobre el escritorio, frascos y peceras de muchos tamaños una encima de otras. Se dio cuenta que efectivamente su padre no estaba, pero ¿Donde pudo haber ido? ella sabia que su padre nunca salia de ese lugar, temia que algo le hubiera pasado, decidio ignorar ese pensamiento que se adentraba en su cabeza, quizas... solo quizas... habia salido a dar un paseo a pesar de que la idea fuera realmente tonta.
Cuando iba a subir nuevamente hacia la sala, escucho un ruido extraño, un aleteo penso que podria ser el de un insecto pero este era bastante fuerte, como si tratara de algun pajaro, y este provenia de las peceras que tenia su padre, no muy convencida se acerco, una mueca se dibujo en su rostro al visualizar a arañas realmente extrañas y por un momento temio que alguna no estuviera dentro de su frasco.
- ¿Sam? - Escucho la chica, la voz provenia de su padre que se encontraba entrando a la casa, Sam subio rapidamente, no sabia cual seria la reaccion de su padre si la descubria fizgoneando el lugar. A pesar de que no fuera intencionalmente, estaba segura que su padre no le creeria del todo.
- ¿Sami donde estabas? - Exclamo Robert mirando a su hija con una sonrisa, el hombre traia bolsas llenas de comida en cada brazo, Sam enarco una ceja.
- Yo... estaba en el patio, es todo - Mintio evadiendo la mirada. - ¿Tu... Fuiste de compras?
- Si. algo asi, bueno mas bien fui a la veterinaria para comprar comida de insec...
- Esta bien, entiendo - "Era demasiado bueno para ser cierto" Penso dirigiendose a su habitación.
- Sam ¿A donde vas? - Pregunto, Sam no respondio solamente se encerro en su habitacion. - Debe ser la pubertad - Se dijo a si mismo, escucho su celular vibrar dentro de la bolsa de su pantalon al observar el numero respiro ondo y respondio algo cohibido. - Si ¿Que sucede?
- "¿Las tienes?" - Pregunto una voz bastante grave del otro lado de el telefono.
- Dame mas tiempo, por favor... aun no estan listas.
- "Tienes dos dias Goulding, o tu pequeña hija pagara las consecuencias"
Robert se sentia abrumado, rapidamente bajo al sotano y miro cada uno de los frascos donde se encontraban dentro arañas radioactivas. Pero sin darse cuenta, faltaba una de ellas, una pequeña araña amarilla, la misma que habia visto Sam esa misma tarde.
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